Cargando...

Pasear por un huerto de limas, bajo el sol siciliano, levantar una mano, coger un fruto y hendir la cálida piel.  Oler la fina abertura. Al momento, te invade una sensación de pureza, de vacío, de no desear sumergirte en ningún otro aroma.  Lima de Sicilia te transporta al aire límpido, transparente de los campos sureños de Sicilia, en comunión con la brisa húmeda y llena de luz que viene del mar. Verde, el color intenso de las hojas de petitgrain de sus árboles; azul, la cercania de un mar legendario. Esencia cítrica y amaderada, fresca y cálida.